Diversos estudios han revelado que la predisposición al alcoholismo está asociada con la herencia, más que por la influencia del entorno social o campañas publicitarias. Así, los hijos de personas adictas al etanol corren riesgo 3 a 4 veces mayor de padecer la enfermedad.
La respuesta parece fácil, pero el debate al respecto sigue vivo. Podemos diferir de la opinión de los sexólogos y decir que lo que vale es lo que cada quien experimenta en su vida; pero tal vez ignoramos que caemos en fallas y aceptamos estereotipos que interfieren con el placer.