ALIMENTOS PARA COMBATIR MAL HUMOR Y DEPRESIÓN
Nizarindani Sopeña
Nuestro agitado y exigente nivel de vida puede ocasionar que
nos sintamos angustiados, estresados, fatigados o incluso melancólicos.
¿Sabe usted que por medio de la alimentación es posible atenuar
estos síntomas y evitar la depresión? Conozca algunas dietas nutritivas
que al mismo tiempo le ayudarán a mejorar su estado de ánimo.
Efectivamente, existen alimentos que influyen en nuestra conducta,
causan algunas reacciones alérgicas y modifican el nivel de glucosa (azúcar)
en la sangre, lo cual puede afectar considerablemente el estado mental. Un ejemplo
es el chocolate, que en pequeñas cantidades es formidable promotor del
optimismo y la felicidad, pero que si se consume en exceso puede generar angustia,
ya que este producto es rico en sustancias como cafeína, teobromina y
otras que irritan el hipotálamo (región del cerebro que controla
la función de las glándulas).
Del mismo modo, se puede apreciar que la deficiencia de vitamina
B6 (presente en alimentos ricos en azúcares refinados, aditivos y colorantes)
a nivel del cerebro puede desencadenar conductas agresivas e hiperactividad.
Se sabe, asimismo, que algunos casos de neurosis (conjunto de
enfermedades que afectan al sistema nervioso) se relacionan estrechamente con
la presencia de toxinas de origen animal que se forman en el colon, provocando
en primera instancia problemas de estreñimiento que repercuten directamente
en el intestino, el cual se ve obligado a alterar su capacidad de autoprotección,
de forma que las sustancias producidas por el colon tienen que moverse hacia
otras partes del organismo, con repercusiones graves en el estado de ánimo
de la persona afectada.
De la misma manera, la carencia de ciertas vitaminas y minerales
ocasiona diversos trastornos, por ejemplo, la falta de potasio provoca cansancio
y confusión, si no consumimos magnesio estaremos apáticos y débiles,
mientras que si carecemos de vitamina B12 podemos padecer una degeneración
del sistema nervioso. Asimismo, fatiga y depresión se presentan cuando
no hay suficiente cantidad de niacina (vitamina B3), la cual ayuda a eliminar
los depósitos tóxicos del organismo.
Una dieta para cada necesidad
En caso de estar estresado, lo mejor es combinar una alimentación
de carbohidratos complejos (los puede obtener de macarrones, espagueti, pan,
arroz, legumbres y papas) con vitaminas del complejo B (verduras de hoja verde,
frutas frescas y cereales integrales), vitamina C (naranja, guayaba, toronja)
y zinc, que se encuentra en hígado, carne roja, yema de huevo, productos
lácteos y mariscos. Esta dieta, siempre con medida, le ayudará
a prevenir infecciones provocadas por el debilitamiento del sistema inmunológico
(aquel que nos defiende del ataque de bacterias y virus), reducirá la
fatiga y ofrecerá efecto sedante que lo mantendrá tranquilo y
relajado.
Si está pasando por un periodo de melancolía y
nostalgia, es recomendable consumir productos lácteos (leche, queso,
yogurt), carne magra (sin grasa), huevos, aves, pescados y mariscos, vísceras,
chícharos, frutas como melón y naranja, así como verduras
frescas, como espárragos, brócoli, col y lentejas, cereales, pasta,
papas, arroz, pan y dulces, como chocolate y miel. Todos estos alimentos contienen
proteínas, vitamina B6 y carbohidratos, que nos ayudarán, en primer
lugar, a subir el ánimo, debido a un aminoácido llamado triptófano,
que estimula la producción de serotonina (sustancia que se utiliza en
el tratamiento de la depresión); la vitamina referida nos puede ayudar
a combatir la tristeza, en tanto que los carbohidratos producen sensación
de bienestar.
Por otro lado, si se encuentra en estado de ansiedad, lo mejor
es que coma fruta fresca, especialmente naranjas y limones. También se
sugiere consumir vitaminas del complejo B, que se encuentran en carne, huevos,
queso, nueces y verduras de hoja verde, como espinacas y acelgas, además
de bebidas lácteas dulces; todo esto para reducir el efecto que produce
la carencia de vitamina C y vitamina B6 (similar al estado de estrés).
Tomar un vaso con leche y azúcar ayuda, ya que contiene triptófano
y carbohidratos simples, que calman la mente y brindan sueño realmente
efectivo.
Si se siente falto de energía, será benéfico
añadir a su régimen alimenticio carne roja, hígado, sardinas,
mariscos, cacahuates, verduras de hojas verdes como brócoli, coles de
Bruselas, espinacas, así como pastas, pan integral, pollo, pescado, productos
lácteos y huevos, alimentos con los que obtendrá zinc y aumentará
su energía, hierro, que le ayudará a prevenir anemia y carbohidratos
para aumentar su sensación de bienestar. Sin embargo, tenga cuidado de
no consumir carbohidratos refinados, presentes en galletas, caramelos y pasteles,
ya que en vez de proporcionar energía causan fatiga.
Si usted es de las personas con notables variaciones en su estado
de ánimo, es decir, que por momentos se siente muy bien y repentinamente
decae, tal vez requiera de alimentos que contengan carbohidratos complejos,
como legumbres (frijoles y lentejas), cereales integrales y frutas, así
como vitaminas del complejo B (papas, frutas frescas, cereales integrales, huevos,
carne magra, hígado y aves).
Por último, si está irritado y necesita calmarse,
puede comer cereales, leche, galletas y miel en el desayuno, y pasta, arroz,
pan, legumbres y papas a lo largo del día; todos estos alimentos contienen
carbohidratos, que aumentan los niveles de serotonina y logran efecto sedante
en los nervios. Si también consume arroz integral, yema de huevo, pescado,
frutas secas, plátanos, aves, vísceras, soya, cereales integrales,
productos lácteos y levadura de cerveza, su cuerpo recibirá vitaminas
del complejo B, con lo cual podrá elevar el ánimo y reducir la
ansiedad.
Así las cosas, una dieta balanceada nos ayudará
a desintoxicar nuestra mente y nos dará la energía suficiente
para impedir que la depresión y el estrés se apoderen de nuestra
vida. Vacúnese hoy contra el mal humor, simplemente... coma bien.